Estilos de Yoga
Aunque en Akila Yoga la mayoría de las clases tienen una fuerte influencia de Viniyoga, nuestros profesores buscan aprender de una amplia gama de estilos y herramientas disponibles, y por eso incorporan de un espectro amplio de estilos.
¿CUAL ES EL NIVEL APROPIADO PARA MÍ?
Nivel Principiante
Si usted está comenzando con su práctica de yoga, o tiene lesiones o condiciones físicas que requieran de más atención, trate de permanecer en las clases del nivel I.
Nivel Intermedio
Si usted hace otro tipo de ejercicios que le permiten estar en forma o ya ha estado al menos en 12 clases de Yoga, puede entrar en las clases intermedias, aunque las de nivel I segirán siendo una buena opción para su práctica y una buena manera de aprender lo fundamental para poder evitar lesiones.
Nivel Fuerte
Estas clases van más rápido, y requieren un nivel relativamente alto de resistencia física. Recomendamos las clases de nivel III para las personas que ya tienen cierto tiempo practicando yoga, y tienen un nivel de condición física que les permita hacer la clase sin lesionarse. Las personas que vienen a estas clases también pueden asistir a las de nivel II y obtener muchos beneficios de una práctica un poco más lenta y suave.
VINYASA YOGA
Movimiento al ritmo de tu respiración…
(Escrito por Sara Zomer)
Vinyasa significa literalmente “fluir” o unir en una secuencia varias cosas. Se refiere en nuestro caso al estilo de yoga en el que cada movimiento es coordinado con la respiración; y en el que todas las posturas están unidas la una con la otra. Al practicar una clase de Vinyasa lo más probable es que haya bastante movimiento y menos posturas estáticas que en otras prácticas. El movimiento constante lleva al cuerpo a un nivel de funcionamiento aeróbico, mejorando la utilización del aire inspirado y la efectiva desintoxicación a través del aire espirado.
En una clase de Vinyasa, usualmente se encuentran secuencias de movimientos como el Saludo al Sol, un ciclo de asanas, que activa casi todos los músculos del cuerpo y regresa a la postura donde comenzó para repetirse de nuevo. El flujo de estos ciclos de movimiento ayuda a trabajar las posturas y la respiración a un ritmo muy personal, que por su naturaleza fluida, lleva a la mente a un estado meditativo.
Vinyasa yoga puede describirse como una coreografía de posturas donde el ritmo y la melodía están establecidos por el vaivén de la respiración.